domingo, 4 de junio de 2017

Premios de la Jazz Journalists Association 2017


Manolo Nebot Rochera recibe el premio a la mejor fotografía del año



Hace sólo un par de meses nos preguntábamos si los resultados de los premios de la +Jazz Journalists Association de este año aportarían alguna pista sobre la interesante diversidad de opiniones que está suscitando esa bulliciosa ágora musical que tan eclécticos trabajos nos han ofrecido durante 2016.

«¿Seremos fieles a nuestras listas? ¿Habrá un encuentro entre géneros? ¿Se ignorará esta interesante dualidad y saldrán los nombres de siempre?», tanteábamos entonces.

Bueno, pues ya tenemos los resultados. Todos recaen sobre grandes artistas, eso no es discutible, sin embargo nos encontramos —de nuevo— una característica contra la que la JJA lleva años batallando: que los premios representen el jazz que ha sucedido dentro del año a premiar.

Estoy convencida de que en el proceso de votación el voto en blanco puede en ocasiones presentar más utilidad que un voto. Si no estamos seguros de cómo se ha desarrollado cierta categoría o no se tiene conocimiento de todos los trabajos que hemos propuesto, centrarnos en votar con consecuencia evitaría que año tras año recibieran el premio nombres como Christian McBride, Anat Cohen o Regina Carter, cuando, al margen de ser excelentes músicos, reciben un premio sin haber publicado disco alguno.

Saco sin embargo una lectura muy positiva: las nominaciones. En estos años he visto una evolución significativa. Y creo que la dedicación y la curiosidad de los miembros de la JJA se va enriqueciendo con las aportaciones de la música que sucede más allá de las fronteras de EE UU.

De modo que puede que a priori no lo parezca pero, si tomamos algo más que la punta del iceberg, definitivamente se van dando cambios interesantes. Quizá no sean evidentes; quizá no avancen con rapidez, pero están ahí sin duda.

No puedo dejar de mencionar el premio a la mejor fotografía del año, y esto se debe a dos razones: la primera fue el compromiso de la asociación el año pasado para mejorar el proceso de selección de esta categoría. No es perfecto pero ha sucedido. Hacía falta esta mejora. Han prestado atención, se ha escuchado con seriedad la sugerencia y se han tomado medidas. Todos salimos ganando. Ha sido el resultado de una asociación democrática. Me enorgullece formar parte de algo que se esfuerza por mejorar, donde la opiniones son importantes.

La segunda razón para destacar esta categoría de los premios es, por supuesto, que el galardón ha recaído en Manolo Nebot Rochera con su fotografía de Cecile McLorin Salvant en el Festival Internacional de Jazz de Peñíscola, que en los últimos años se está convirtiendo en el ónfalos de la fotografía internacional de jazz. Premio que fecilicito desde esta plataforma y en el que me apoyo para insistir, defender y reivindicar de nuevo la convicción de que nuestros fotógrafos necesitan facilidades para trabajar como los artistas que son y no como simples técnicos.

El 6 de junio se entregarán en Nueva York los galardones.

Se han comprometido a beberse una Brother Thelonious a mi salud. Cheers!




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