lunes, 20 de julio de 2015

'Duke', de Fabrizio Bosso. Un Ellington real del siglo XXI








Los entusiastas de Duke Ellington saben que 2015 será un año para recordar. No sólo celebramos el centenario del nacimiento de Billy Strayhorn, sino que discográficamente hablando van acumulándose las buenas noticias. Tras la personal revisión de Matthew Shipp en To Duke y la publicación por parte de Grönland Records de la hasta ahora inédita sesión del propio Ellington registrada por Conny Plank, el sello Verve/Universal aporta a este emocionante catálogo ducal el trabajo del trompetista y fliscornista Fabrizio Bosso (Turín, 1973).


Su disco, Duke, es un viaje imprescindible por el universo de un creso musical como Ellington. Para celebrar este legado el cuarteto de Fabrizio Bosso ha unido fuerzas y anhelos con el sexteto de Paolo Silvestri, responsable de la dirección y los arreglos musicales, siendo estos últimos el verdadero corazón del trabajo por su innegable esencia ellingtoniana, su imaginación y su frescura.


De los siete temas elegidos para el disco, cinco son composiciones de la década de 1930 (los dos restantes pertenecen a la década anterior y posterior) celebrando quizá de esta forma no sólo a un músico y a una orquesta inclasificables sino también las creaciones específicas de una época que marcaría el modo de hacer música.


Comienza el viaje con I Let A Song Go Out Of My Heart, una promesa del swing y la calidez que encontraremos a lo largo de todo el trabajo. Progresivamente iremos descubriendo que no sólo los arreglos de Silvestri celebran al maestro, sino que cada uno de los miembros de esta formación hará su personal homenaje al instrumentista cuyo legado celebra. Valgan como ejemplo Marco Guidolotti evocando el saxo barítono de Harry Carney y, cómo no, la figura clave de Julian Oliver Mazzariello al piano reivisitando la elegancia percusiva y el swing de las teclas de Ellington. Bosso y sus hombres consiguen el difícil equilibrio de celebrar una música compuesta hace ocho décadas e interpretarla desde la individualidad de un músico del siglo XXI que sabe hacer que su instrumento hable un idioma común entre el entonces y el ahora.


Enfrentarse con un estándar —especialmente uno como Caravan que cuenta con miles de versiones de toda índole—conlleva a menudo riesgos que, como este caso, pueden convertirse en retos de orquestación superados con éxito. Con otra vuelta de tuerca en el ritmo y un juego de disonancias, Bosso presenta un Caravan con los contrastes de estilo inherentes en la pieza de Juan Tizol contado con el lenguaje del jazz actual.


Uno de los estándares más hermosos y más ampliamente interpretados de Duke Ellington es sin duda In A Sentimental Mood. De entre las numerosas versiones que nos dejó el duque, posiblemente la más delicada fue la que interpretó junto con John Coltrane, y precisamente en ella se ha inspirado Mazzariello, desarrollándola con disonancias que permiten crear un ambiente onírico en el que Bosso interpreta la melodía con la dulzura con que ha de ser contada.

Es vox populi que It don’t mean A Thing (If It Ain’t Got That Swing) es más que un tema musical: es una declaración de intenciones que Ellington legó a su generación y a las que estaban por venir. Bosso toma el testigo de esta filosofía al pie de la letra con una versión rauda y breve, infalible en la entrega del mensaje.

Una de las piezas destacadas del disco es el medley compuesto por Black And Tan Fantasy y Jeep’s Blues, recreando el sonido sofisticado de los hombres de Ellington con un ataque seguro a ese jungle sound que caracterizó buena parte de sus interpretaciones durante la era del Cotton Club.


La preciosa balada Solitude se desarrolla en un tempo lento y envolvente, con el protagonismo absoluto de los metales, que crean un estado de introspección a partir de armonías sugerentes e interpretaciones tanto individuales como grupales que reclaman la elegancia y la ausencia de artificios como hilo conductor.

Perdido es el tema elegido para cerrar el disco, con una revisión capaz de dar una lectura fresca del estándar, avanzando hacia un swing sin medida, con juegos de solos y conversaciones que crean efectos vibrantes capaces de hacer sonar a esta pequeña [gran] formación de diez hombres como una orquesta de dieciocho.








1) I LET A SONG GO OUT OF MY HEART (Duke Ellington - Irving Mills); 2) CARAVAN (Duke Ellington - Juan Tizol - Irving Mills); 3) IN A SENTIMENTAL MOOD (Duke Ellington - Manny Kurtz - Irving Mills); 4) IT DON'T MEAN A THING (IF IT AIN'T GOT THAT SWING) (Duke Ellington - Irving Mills); 5) Medley BLACK AND TAN FANTASY - intro (Duke Ellington - James W. "Bubber" Miley) JEEP’S BLUES (Duke Ellington - Johnny Hodges); 6) SOLITUDE (Eddie DeLange - Irving Mills - Duke Ellington); 7) PERDIDO (Ervin M. Drake - Hans J. Lengsfelder - Juan Tizol)


Dirección y arreglos: Paolo Silvestri
Fabrizio Bosso Quartet:
Fabrizio Bosso - trompeta y fliscorno; Julian Oliver Mazzariello - piano; Luca Alemanno - contrabajo; Nicola Angelucci - batería
Paolo Silvestri Ensemble:
Fernando Brusco, Claudio Corvini - trompeta; Mario Corvini - trombón; Gianni Oddi -  saxo alto; Michele Polga -  saxos tenor y soprano; Marco Guidolotti - saxo barítono


Verve/Universal. 2015

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